Títulos Nacionales

1914: El Primer Ascenso
Gracias a 120 pesos donados por Federico Monti, uno de los fundadores y jugadores del club, San Lorenzo se afilió en la Asociación Argentina de Football e inició su participación con las divisiones segunda y tercera.
Sin estadio propio, el escenario elegido para hacer de local fue la cancha del Club Martínez de la localidad homónima, sita entre las calles Pueyrredón, Estrada, Pedro Goyena y Güemes.
El punto de partida fue el 26 de abril y la fase regular se extendió hasta diciembre. San Lorenzo igualó en la cima con Unión Excursionistas. El partido desempate entre ambos culminó 1 a 1, por lo que debieron repetir el duelo y los de Boedo avanzaron a la siguiente instancia con un contundente 5 a 0.
En las semifinales de los playoffs, los rivales fueron Buenos Aires y Germinal y San Lorenzo los dejó en el camino por 1 a 0 y 5 a 2 respectivamente para meterse en la final por el ascenso a Primera. El viernes 1° de enero de 1915 los azulgranas festejaron mucho más que el año nuevo. Con una goleada por 3 a 0 frente a Honor y Patria, conquistaron el pasaje a la máxima categoría del fútbol argentino.

El equipo era: Scaramusso, De Campo, J.Coll, A.Coll, J.Monti, E.Monti, Calcagno, Perazzo, Romero, Xarau, Silva y Gianella
1923: La Primera Estrella Amateur
San Lorenzo obtuvo su primer éxito grande en 1923, cuando se consagró por primera vez en el campeonato de la Asociación Amateur de Football, el cual contó con sólo una rueda por un retraso en su fecha de comienzo.
El equipo de Boedo sumó al centrodelantero Juan Maglio de Sportivo Almagro y al entreala izquierdo Antonio Valente, proveniente del club General Mitre. Valente compartió el trono de goleador del conjunto azulgrana junto a Alfredo Carricaberry, ambos con siete goles.
Con 35 puntos, San Lorenzo se adjudicó con claridad el torneo, al sacarle tres unidades de diferencia a River, uno de los pocos que pudo vencer a los de Boedo. Los otros dos verdugos fueron Racing y Gimnasia, mientras que Argentinos consiguió una igualdad. El Ciclón ganó 17 partidos, con importantes rachas, como entre la primera y la quinta fecha y entre la jornada 7 y la 15.

Parados: D.Perez, A.Sanchez, Omar, Caldano, E.Monti y L.Monti.
Agachados: Carricaberry, Acosta, Maglio, Valente y Delor.
1924: Bicampeones
Al igual que el año anterior, el campeonato argentino se desarrolló a una sola rueda. En esa época varios equipos como Huracán y Boca no participaban de la misma liga.
San Lorenzo, que mantuvo el mismo equipo de la campaña anterior y no realizó incorporaciones, retuvo la corona con 39 puntos, dos por encima de Gimnasia, el subcampeón, y tres de Independiente y Platense.
Juan Maglio fue el goleador con 11 festejos, mientras que Alfredo Carricaberry aportó su cuota con diez.

Parados: A. Fossa, A. Bonelli, A. Suarez, E Scandone, I. Monti, E. Monti.
Agachados: A. Carricaberry, F. Etchegaray, M. Torres, F. Rivas, A. Foresto.
1927: La Última Vuelta Olímpica Amateur
La Asociación Argentina de Futbol y la Asociación Amateur de Futbol se fusionaron y organizaron un torneo de 34 equipos.
Para afrontar el campeonato, la dirigencia de San Lorenzo decidió las siguientes incorporaciones: el Centrodelantero Pedro de Sarrasqueta del club Estudiantil Porteño y al arquero Hércules Orio del club Platense.
Al cabo de 33 fechas, San Lorenzo finalizó en el primer lugar gracias a sus 57 unidades, apenas una arriba de Boca Juniors. El club de Boedo ganó 26 partidos, empató 5 y cayó en dos oportunidades, una de ellas ante el conjunto de la ribera.
Con sus 20 goles, Alfredo Carricaberry, el máximo goleador azulgrana, volvió a ser fundamental en la conquista.

Parados: Omar, Lujambio, Orio, Enrique Monti, Luis Monti y Fossa.
Agachados: Carricaberry, Acosta, Maglio, García y Foresto
1933: El Bautismo Profesional
En 1931, un grupo de clubes decidió apartarse de la Federación Argentina de Fútbol y fundar la Asociación Argentina de Fútbol. En ese año también se dio comienzo a la era profesional con Boca Juniors como primer campeón. El siguiente certamen coronó a River Plate y, como en el anterior, San Lorenzo se quedó a las puertas de la consagración, lo que se concretaría en 1933.
Para reforzar al plantel, llegaron los siguientes jugadores: el centrodelantero brasileño Petronilho do Brito, el puntero derecho Ramón Teixeira, el Half Izquierdo Juan Ramón, el volante central paraguayo Bartolomé Brizuela de Chacarita Juniors y el half Izquierdo Cipriano Achinelli del club Atlanta.
Los de Boedo llegaron a la definición cabeza a cabeza con los auriazules y el calendario los enfrentó en la antepenúltima fecha. San Lorenzo se impuso por 2 a 0 y sacó una luz de ventaja que dejó escapar una semana después al caer frente a Independiente por 1 a 0, resultado que Boca aprovechó ganándole a Lanús y reconquistando la punta.
A falta de una jornada, los de la Ribera lideraban con 49 unidades, mientras que San Lorenzo ocupaba la segunda colocación con 48.
El equipo azulgrana debía llevarse una victoria de su visita a Villa Crespo, donde lo esperaba Chacarita, y esperar que River, que aún no había podido celebrar frente a su clásico rival en el profesionalismo, le diese una pequeña mano. La combinación de resultados se dio a la perfección: los de la banda roja ganaron 3 a 1 y San Lorenzo triunfó 1 a 0 ante el Funebrero y gritó campeón.
A lo largo de su campaña, el conjunto de Boedo cosechó 50 puntos, producto de 22 victorias, 6 empates e igual número de derrotas en 34 partidos disputados. Convirtió 81 goles y recibió 48.

Arriba: Lema, Baigorria, Fossa, Pacheco, Brizuela, Wilson.
Abajo: Magan, Gómez, Petronilho, Cantelli, Arrieta. DT: Giuliano.
1936: La Copa De Honor
Con vistas a la temporada de 1936, la Asociación del Fútbol Argentino resolvió modificar la estructura de la liga de primera división, al dividir la temporada en dos campeonatos de una rueda, Copa de Honor y Copa Campeonato, cada uno con su correspondiente ganador. A fin de año, ambos vencedores disputarían un tercer trofeo, la Copa de Oro, clasificatoria para la Copa Río de la Plata, que enfrentaba al mejor equipo uruguayo y a su similar argentino.
Para reforzar el equipo, San Lorenzo contrató al puntero izquierdo Miguel Pando, proveniente de Platense. El debut fue empate 1 a 1 frente a Independiente en Avellaneda. Tras las victorias ante Estudiantes y Lanús, se dio una pequeña racha negativa, con empate ante Boca, derrota en el clásico frente a Huracán y una igualdad ante Ferro.
A partir de ese momento, el equipo se tornó imbatible, ganó 10 de los restantes 11 partidos, sólo Vélez le robó un punto, y se coronó campeón con 28 puntos, tres más que su escolta, Huracán, y cuatro más que Boca.
Los once que habitualmente salían a la cancha para defender la camiseta azulgrana eran: Gualco; Gilli y Chividini; Tarrio, Scavone y Arrese; Cavadini, Alarcón, Naon, D.Garcia y Arrieta. El entrenador era Fossa y el máximo artillero, Ricardo Alarcón con 10 anotaciones.
En el segundo certamen de la temporada, River se quedó con la Copa Campeonato y San Lorenzo, que fue el equipo con más unidades en el año sumando ambas competencias, fue su más inmediato perseguidor. Estos dos conjuntos se midieron en la Copa de Oro, que se llevó el elenco rojiblanco.
Por ese resultado, la opinión pública en general arrastró a lo largo de la historia una confusión respecto de la cantidad de títulos que el Ciclón ostenta en la era profesional. La memoria de la AFA en aquel ejercicio dejó en claro que fueron dos torneos independientes, de manera similar a la modalidad que se utiliza en la actualidad. De esta manera, la Copa de Honor de 1936 fue el segundo título profesional para San Lorenzo de Almagro, que hoy suma once estrellas.

Foto de izquierda a derecha: Tarrío, Arrese, Arrieta, Cavadini, García, Alarcón, Naón, Gilli, Gualco, Chividini y Scavone.
1946: El Trío De Oro
Como en 1933, otra vez el rival en la lucha por el campeonato fue Boca, que terminó en el segundo puesto. De la mano de una ofensiva temible, integrada por Armando Farro, René Pontoni y Rinaldo Martino, el inolvidable Trío de Oro, el Ciclón completó una campaña inolvidable.
Los dirigidos por Pedro Omar y Diego García marcaron 90 goles en 30 partidos - tres tantos por encuentro de promedio- para alcanzar los 46 puntos luego de 20 triunfos, 6 empates y 4 traspiés.
San Lorenzo se trepó a lo más alto en la fecha 20, cuando los líderes, Boca y River, cayeron 4 a 1 frente a Racing y 2 a 1 ante Vélez, respectivamente. En la jornada siguiente, el Ciclón le ganó el clásico a Huracán por 2 a 0 y, una semana después, los de Núñez volvieron a perder y se bajaron de la cima.
El desnivel se dio en la fecha 24 con el empate de Boca frente a Platense y la goleada de San Lorenzo por 5 a 0 contra Racing.
Tres jornadas antes del cierre, los de Boedo y los de la Ribera protagonizaron el duelo directo en la disputa por el campeonato. La igualdad le permitió conservar la brecha a los azulgranas, que luego de las victorias ante Vélez y Ferro, dieron la vuelta olímpica.

La formación base era: Blazina, Vanzini, Basso, Zubieta, Grecco, Colombo, Imbellone, Farro, Pontoni, Martino y Silva. También fueron parte del campeón Antuña, Martinez, Francisco De la Mata, Manuel Rodríguez, Tablada, Mariani, Peñalva, Calderón, Piñeyro y Aballay.
1959: Con Los Goles Del “Nene”
13 años de sequía, de frustraciones. La espera fue larga, pero valió la pena. El elenco de José Barreiro se consagró campeón cuatro fechas antes del final de la temporada y, completado el torneo, aventajó por siete puntos a su escolta, Racing Club. Además, contó entre sus filas al goleador del certamen, José Francisco Sanfilippo, quien con sus 31 anotaciones conservó el trono de máximo artillero que había alcanzado un año antes y que volvería a obtener en 1960 y 1961.
Los dirigidos por Barreiro se subieron a la punta en la fecha 12 al apabullar a Huracán por 4 a 1 y aprovechando la derrota de Racing, el hasta entonces puntero, frente a River. En esa jornada, Ferro goleó a Central Córdoba por 4 a 0 y arrancó una serie de 17 partidos invicto, lo que lo llevó a compartir el tercer lugar con Independiente.
La segunda rueda del campeonato empezó muy bien para el Ciclón hasta que se topó con su competidor, Racing, que le cortó la racha. No obstante, el azulgrana se recuperó y, con triunfos claves como ante Independiente, Newell´s y River, mantuvo el lugar de privilegio.
El desahogo llegó en la fecha 26. Pese a recibir una dura goleada 3 a 0 por parte de Ferro, San Lorenzo dio rienda suelta a la alegría y sumó su cuarta estrella en el profesionalismo. Una semana después, el festejo fue completo con una paliza por 6 a 2 al Globo, merced a tres goles de Sanfilippo. Más fue la alegría cuando el elenco azulgrana cerró su campaña con un 2 a 1 en la Bombonera ante el local.
Para la estadística, San Lorenzo salió a la cancha en 30 oportunidades, de las cuales se quedó con los dos puntos en 21, repartió puntos en 3 y fue superado en 6. Asimismo, marcó 75 goles y le anotaron 42 veces.

Arriba: Martina, Iñigo, Schiro, Ferro, Carrillo, Cancino.
Abajo: Facundo, Ruiz, García, Sanfilippo, Boggio. DT: Barreiro
1968: Los Inolvidables Matadores
Promediaba la década del 60 y San Lorenzo no podía conseguir un título. Si bien “Los Carasucias”, germen de los Matadores, divertían a propios y extraños con sus lujos y su desparpajo, no podían levantar un trofeo.
La consagración llegó en 1968 de la mano de un equipo imparable, que se convirtió en el primer campeón invicto de la historia del fútbol argentino. El brasilero Elba Padua da Lima, el recordado “Tim”, armó una formación que avasallaba al punto que se ganó el mote de “Matadores”, porque salía a aniquilar a sus contrincantes a base de fútbol elegante y mucha contundencia.
En la fase regular de aquel Metropolitano, los azulgranas dominaron totalmente su zona, tanto que le sacaron doce puntos a su inmediato perseguidor, el Estudiantes campeón del mundo de Osvaldo Zubeldía. Sin embargo y por esas paradojas del destino, el conjunto de Tim tuvo que enfrentar al Pincha en un partido decisivo en el Monumental. Con Batman Buttice manejando el micro y con la sensación de injusticia por tener que resolver en 90 minutos si esa impresionante campaña servía para ser campeón, el equipo llegó a Núñez para medirse frente a quien había aventajado por tanta distancia en la etapa inicial.
El 1 a 1, con goles de Carlos Veglio y Juan Ramón Verón, estiró el duelo al tiempo suplementario, en el que el Lobo Fischer impactó de zurda y, con una volea sublime, provocó el delirio de la multitud azulgrana y bañó de justicia a la historia.
Los números del plantel no dejan dudas: 24 partidos jugados, 16 victorias y 8 empates, con 49 goles a favor y apenas 12 en contra. El máximo artillero fue Fischer, con 13 gritos.

Arriba: Villar, Buttice, Albrecht, Rosl, Calics, Veira.
Abajo: Rendo, Telch, González, Fischer y Cocco. DT: Tim.
Este logro sería el punto de partida para una era de gloria, que, lamentablemente, sería antesala de la etapa más oscura del centenario santo.
1972: Otro Récord
Con Juan Carlos Lorenzo en el banco, San Lorenzo se convirtió en el primer club argentino en obtener dos campeonatos en un mismo año, mientras que el “Toto” se transformó en el primer entrenador azulgrana en levantar dos trofeos en una misma temporada y aún se mantiene como el único con dos consagraciones en su haber en la era profesional.
Primero, fue el turno de jugar el Metropolitano y San Lorenzo se lo adjudicó merced a sus 18 victorias, 13 empates y 3 derrotas. En esos 34 encuentros, el Ciclón convirtió 59 tantos y le anotaron 33.

Arriba:Glaría, Rezza, Rosl, Heredia, Telch, D´ Alejandro..
Abajo:Sanfilippo, Chazarreta, Ayala, Cocco y Esposito. DT: Lorenzo
En la segunda mitad del año, llegó el momento de afrontar el Nacional y los de Boedo repitieron el festejo y lo hicieron con condimento extra: no perdieron ningún partido. Jugaron 14, de los que vencieron en 11 y repartieron puntos en 3.
Asimismo, fue notable la solidez defensiva, ya que el equipo sólo debió ir a buscar la pelota dentro del arco seis veces, mientras que su ofensiva gritó en 30 oportunidades.

Arriba: Irusta, Rezza, Rosl, Heredia, Telch
Abajo: Figueroa, Ayala, Cocco, Chazarreta, Espósito y Villar DT: Lorenzo
1974: El Último Antes Del Ocaso
Aquel entrenador que había sido víctima de los Matadores en la final en cancha de River, desembarcó en Boedo para darle la última gran alegría al club en su estadía en Avenida La Plata al 1700.
Osvaldo Zubeldía dirigió al equipo que conquistó el octavo torneo profesional – tomando en cuenta la Copa de Honor de 1934- con Héctor Scotta como figura y garantía de gol gracias a sus 17 conquistas. No obstante, 1975 sería la temporada consagratoria en la carrera del santafesino, quien con una formidable marca de 60 goles se ganó el reconocimiento de máximo goleador en el lapso de un año en la historia del fútbol argentino.
En el torneo Nacional de 1974, el elenco azulgrana disputó 25 encuentros, de los cuales se impuso en 16, igualó en 6 y cayó en 3. En tanto, convirtió 54 goles y le marcaron 22.
Pese a dar la vuelta olímpica, San Lorenzo no pudo acceder a la Copa Libertadores del año posterior debido a que lo obligaron a jugar un repechaje con Rosario Central y Newells y no pudo atravesarlo con éxito.

Arriba: Glaría, Piris, Anhielo, Olguín, Telch
Abajo: Cocco, Scotta, Chazarreta, Beltrán, Ortiz, Villar. DT: Zubeldía
1982: La Revolución
A partir de 1975, San Lorenzo comenzó a sufrir una debacle económica e institucional provocada por una cadena de malas decisiones de gestiones ineficaces, como así también por el recelo con el que el gobierno de facto actuó para con el club, discriminándolo por su gran arraigo social y cultural y desterrándolo de su lugar en el mundo, Avenida La Plata.
De pronto, la institución se vio envuelta en juicios, en intimaciones de ex jugadores y sumida en un enorme caos financiero. Ese contexto se vio reflejado en el fútbol, ya que San Lorenzo dejó de animar los campeonatos y empezó a merodear el fondo de la tabla. Luego de jugar el último partido en el Gasómetro en 1979 y comenzar a alquilar distintas canchas de la ciudad, el equipo azulgrana caminó por la cornisa en 1980 y se salvó del descenso en el último suspiro.
El esfuerzo sólo sirvió para estirar la agonía, pues un año después no pudo evitar el precipicio y un equipo integrado por muchos jugadores veteranos y dirigido primero por Victorio Cocco y luego por Juan Carlos Lorenzo pasó a la historia por tratarse del primer club grande en perder la categoría.
San Lorenzo estaba en la B. Increíble. El golpe fue duro, pero la gente azulgrana daría un año después una muestra de fidelidad y amor a los colores difícil de repetir generando una verdadera revolución.
El club rentó el estadio de Ferro para el inicio del torneo de segunda división, pero a las pocas fechas debió mudarse al de Vélez porque Caballito le quedaba chico. Miles y miles de cuervos colmaron Liniers, La Boca, Núñez o Avellaneda. San Lorenzo obligaba a sus rivales a salir de sus estadios para albergar a la tremenda cantidad de hinchas que iban a alentarlo.
La multitud sanlorencista se cansó de batir récords de recaudación. En ese año, San Lorenzo lideró las tablas de entradas vendidas, aún por encima de todos los equipos de la A. Si se sumaran la cantidad de tickets expendidos por Ferro y Estudiantes, los campeones de Primera, no serían suficientes para alcanzar las cifras del Ciclón.
En la sexta fecha, San Lorenzo visitó a Tigre en el Monumental en una verdadera fiesta, con más de 75 almas en las tribunas. Ese encuentro embolsó más del doble que el River-Boca disputado una semana antes y aún se mantiene como el segundo partido de mayor asistencia en la historia de esa cancha, detrás de la final del Mundial 1978 entre Argentina y Holanda.

Contra Deportivo Español en la Bombonera, el equipo de Boedo recaudó $2.499.175.000, que superan a los $ 2.486.027.000 recaudados en la totalidad de los partidos de la A.
En la tabla de posiciones también San Lorenzo dominó con claridad a lo largo del campeonato. El único que le dio cierta pelea fue Gimnasia de la Plata, pero nada pudo hacer frente al aluvión de Boedo. Con 57 puntos, el equipo azulgrana, con los juveniles Jorge Rinaldi y Rubén Insúa como figuras, se quedó con el primer lugar y ascendió directamente.

Lorenzo fue el entrenador hasta la fecha 18 y, tras su partida, José Yudica tomó el mando. El 6 de noviembre de 1982 San Lorenzo apareció en el José Amalfitani ante una multidad que quería gritar por la vuelta a Primera y así fue. En esa tarde, correspondiente a la fecha 40, el Gallego Insúa marcó de penal a falta de tres minutos y dio pie a la invasión, a la euforia, al desahogo. Faltaban dos fechas, pero San Lorenzo volvía a Primera.

Arriba: Juan Mendoza (kinesiólogo), Rubén Cousillas, Rubén Insúa, Hugo Verdecchia, Norberto Díaz, Osvaldo Biaín, Jorge Rinaldi, Carlos Carberol (preparador físico), Raúl Moreno, Carlos Schamberger, Armando Quinteros, Oscar Quiroga, Hugo Lobbe(médico), Juan Rodofile (médico) José Yudica (director técnico).
Medio: Pablo Comelles, Daniel López, Miguel Batalla, Hugo Moreno, Héctor Osvaldo López, Leonardo Madelón, Claudio Peréz, Eugenio Morel, Héctor Raúl López, Hugo Medina (ayudante de campo).
Abajo: Angel Spadafore (masajista), Hugo Sánchez, Oscar Ros, Ricardo Demagistris, Eduardo Abrahamian, Claudio Marasco, Ricardo Collavini, Víctor Barreras, Ernesto Aráoz, Salvador Ormachea (utilero).
1995: La Épica Noche De Rosario

“Ojalá sea nuestro año”. En la primera práctica, Héctor Veira sacó el pizarrón a la cancha y con esa frase intentó motivar a un grupo de jugadores que venían protagonizando campeonatos, pero sin poder cortar la racha de 20 años y medio sin festejar un título en Primera.
Con Jorge Borrelli y Javier Arbarello como incorporaciones, el Bambino armó una base de jugadores experimentados para mejorar el subcampeonato obtenido seis meses atrás.
El debut fue con empate contra el equipo con el que pelearía cabeza a cabeza el torneo: el Gimnasia de Carlos Griguol. Después una derrota frente a Argentinos sembró dudas, pero el equipo azulgrana se recompuso al vencer a Ferro y más aún con dos triunfos claves en Avellaneda frente a Independiente y Racing. Un traspié ante River cortó la seguidilla de buenos resultados, pero el Ciclón se recuperó y con una seguidilla de partidos ganados, entre ellos los clásicos ante Boca y Huracán, llegó al final compartiendo la punta con el Lobo.
Una inoportuna derrota en Liniers con arbitraje polémico de Javier Castrilli dejó al equipo del Bambino un punto abajo y así llegó a la última fecha. La empresa era complicada porque enfrente esperaba el viaje a Rosario, mientras que el Tripero definía en casa ante Independiente.

Esa noche todo fue emoción. 30000 personas tiñieron la ruta al Gigante de Arroyito ilusionadas tras las palabras motivadoras del Bambino en las horas previas. El primer estallido en Rosario lo originó la noticia del gol de Javier Mazzoni en el Bosque. Para gozar hay que saber sufrir y bien lo supo Carlos Netto, que erró el penal que le daba el campeonato a San Lorenzo. Sin embargo, llegó el Gallego González y con un cabezazo inolvidable le dio el título al Ciclón para terminar con 21 años de frustraciones.
San Lorenzo obtuvo 30 puntos gracias a sus 14 victorias, 2 empates y 3 derrotas. Su máximo artillero fue Claudio Biaggio con 9 conquistas.

Equipo base: Oscar Passet, Rolando Escudero, Oscar Arevalo, Oscar Ruggeri, Damián Manusovich; Roberto Montserrat, Fernando Galetto, Carlos Netto; Paulo Silas; Claudio Biaggio y Esteban González (Javier Arbarello)
2001: El Ingeniero Récord
El inicio del año 2001 lejos estaba de presagiar un final exitoso. Conflictos de vestuario provocaron la salida de Oscar Ruggeri días antes del arranque del Clausura. En ese contexto tormentoso, Fernando Miele, presidente azulgrana, decidió contratar a Manuel Pellegrini, un entrenador chileno del que no se conocía demasiado y que traía en su currículum dos títulos en Universidad Católica y uno en la Liga de Quito.

De profesión ingeniero, no faltaban los chistes sobre que el trasandino llegaba para terminar los codos del Nuevo Gasómetro. Eso no lo hizo, pero sí edificó un equipo arrollador. Su etapa empezó con el pie izquierdo, ya que su presentación fue con derrota ante Racing luego de que Manuel Doria se hiciera cargo en las dos primeras fechas.
El andar del equipo era irregular. En la jornada 7 ganó un emotivo partido bajo la lluvia por 5-4 en la cancha de Lanús. Una fecha después recibió un duro mazazo en el Nuevo Gasómetro por parte de River, su oponente en la lucha por el título.
Ese fue un punto de inflexión. Eliminado de la Copa Libertadores y a cinco puntos de los de Núñez, pintaba un semestre opaco. Pero allí el equipo comenzó a crecer, a confiar y no sólo remontó la desventaja, sino que terminó primero con seis puntos de diferencia por sobre los de Américo Gallego.
Desde aquella derrota 3-1, se sucedieron 11 victorias consecutivas, que luego se extenderían a 13 en el siguiente torneo para transformarse en récord histórico.
El 10 de junio de 2001 y ante un Pedro Bidegain repleto, San Lorenzo alineó a Saja; Serrizuela, Ameli, Coloccini, Paredes; Tuzzio, Michelini, Erviti, Romagnoli; Estévez y Romeo. Al Ciclón le alcanzaba con el empate para ser campeón, pero eso no hizo falta ya que superó 2 a 1 a Unión con tantos de Romeo, goleador del certamen con 15, y Erviti y se desató la fiesta en el Bajo Flores.
El equipo de Pellegrini batió también la máxima cantidad de puntos en torneos cortos al sumar 47, cifra aún no igualada. 15 victorias, 2 empates y 2 derrotas fue el saldo de una campaña magnífica.
Los 13 al hilo
9º Fecha Clausura 2000 - Vélez Sarsfield: 0 San Lorenzo: 2
10º Fecha Clausura 2000 - San Lorenzo: 3 Colón de Santa Fe: 1
11º Fecha Clausura 2000 - Rosario Central: 0 San Lorenzo: 3
12º Fecha Clausura 2000 - San Lorenzo: 3 Independiente: 2
13º Fecha Clausura 2000 - Talleres: 0 San Lorenzo: 3
14º Fecha Clausura 2000 - San Lorenzo: 1 Los Andes: 0
15º Fecha Clausura 2000 - Estudiantes LP: 0 San Lorenzo: 5
16º Fecha Clausura 2000 - Chacarita Juniors: 0 San Lorenzo: 4
17º Fecha Clausura 2000 - San Lorenzo: 1 Boca Juniors: 0
18º Fecha Clausura 2000 - Argentinos Juniors: 0 San Lorenzo: 2
19º Fecha Clausura 2000 - San Lorenzo: 2 Unión de Santa Fe: 1
1º Fecha Apertura 2001 - Nueva Chicago: 0 San Lorenzo: 3
2º Fecha Apertura 2001 - San Lorenzo: 1 Boca Juniors: 0

Parados: Saja, Serrizuela, Michelini, Coloccini, Tuzzio y Ameli.
Agachados: Paredes, Estévez, Erviti, Romeo y Romagnoli. DT: Manuel Pellegrini.
2007: Campeon Del Torneo Clausura
Otra vez una salida de Oscar Ruggeri se producía en una verdadera caldera. Tras perder con Boca, con River y con Quilmes, en forma consecutiva, los hinchas azulgranas no soportaron más y expresaron su bronca.
En medio de tanto caos e incertidumbre, Ramón Díaz apareció por la Ciudad Deportiva, acomodó las piezas con las llegadas de Cristian Ledesma, Gastón Fernández, ambos claves en el campeonato, y Aureliano Torres, le lavó la cabeza al plantel y lo convenció de que estaba para pelear en lo más alto.
Luego de vengarse con un 3 a 0 lapidario en la Bombonera, el equipo tomó la punta en la quinta fecha al ganarle a Banfield y no la soltó más.
Con los goles de la Gata, máximo artillero azulgrana con 9, y de Silvera, más la velocidad de Lavezzi y el cerebro del Lobo Ledesma, el equipo de Ramón Díaz combinó solidez defensiva con explosión en ataque y se llevó el trofeo con autoridad.
Sumó 45 puntos, producto de 14 triunfos, 3 paridades y 2 traspies. Marcó 34 goles y le hicieron 17.
La consagración fue en el Nuevo Gasómetro frente a Arsenal por la 18º fecha. El 10 de junio, día en que se cumplían seis años de la celebración de la anterior estrella obtenida por el club, el equipo del riojano le ganó 4 a 2 a los de Sarandí con dos goles de la Gata, uno de Lavezzi y otro de Tula y volvió a gritar campeón.
Esa tarde, los once que salieron a la cancha para jugar la última final fueron: Agustín Orión; Nicolás Bianchi Arce, Cristian Tula y Jonathan Bottinelli; Diego Rivero, Cristian Ledesma, Santiago Hirsig y Osmar Ferreyra; Gastón Fernández; Ezequiel Lavezzi y Andrés Silvera.
San Lorenzo no fue campeón sólo en el campo de juego, también lideró la tabla de ventas de entradas.

Parados: Tula, Orión, Hirsig, Bianchi Arce y Bottinelli.
Agachados: Lavezzi, Ledesma, Fernández, Silvera, Rivero y Ferreyra . DT: Ramon Diaz

