Estadio
El Gasómetro de Avenida La Plata
El primer estadio de San Lorenzo, ubicado en Avenida La Plata y Avelino Díaz, fue inaugurado el 7 de mayo de 1916 en un partido frente a Estudiantes por la quinta fecha del torneo amateur. El equipo azulgrana venció 2 a 1 gracias a los goles de Moggio, a los 15 minutos, y de Fernández a los 26, ambos en el primer tiempo, mientras que Lamas descontó a los 9 del complemento para el equipo platense.
Ese día el flamante local formó con: J.Coll; De Campo y A.Coll; Saccardo, F.Monti y J.Urso; Etchegaray, Fernández, Moggio, Urio y Gianella. Por su parte, el León alineó a Suárez; Galup Lanus y Castro; Tolosa, Ferreira y Aranguren; Capellini, Letamandi, Duarte Indart, Caraulen y Lamas.

Única foto de la inauguración de la cancha. El arquero Suárez de Estudiantes de La Plata detiene el balón.
El terreno donde se construyó el estadio era una chacra perteneciente a la familia Onetto que las autoridades del club alquilaron y, tiempo después, adquirieron definitivamente.
Sin un nombre oficial, el mundo del fútbol lo bautizó como “Gasómetro” por la similitud que la estructura externa del estadio guardaba con los gasómetros de la época. Un enorme esqueleto de hierro daba sostén a los tablones y asientos de madera, que llegaron a albergar a 75000 personas.
En 1929, fue uno de los escenarios del Sudamericano aunque aún no estaba concluida la obra. Diez años después el “Wembley porteño” se transformó en la primera cancha del país en tener luz artificial. Por esto y por su gran capacidad, la selección la adoptó como su casa durante varias décadas.
Tal era el prestigio que tenía el Gasómetro que era un frecuente escenario para todo tipo de finales e incluso aún se mantiene como el único estadio que albergó dos clásicos en un mismo día. Eso ocurrió en noviembre de 1939. River y Boca se enfrentaron por la mañana y unas horas después salieron al campo San Lorenzo e Independiente.


Sin embargo, no todo era fútbol. Bajo sus tribunas, se desarrolló una verdadera universidad del deporte que convirtió al club de Boedo en la institución social y deportiva más ganadora del país. Además de los logros de “La Catedral”, como se conoció al básquet azulgrana, de los equipos de tenis, patín, natación, ajedrez, judo, bochas, tiro, atletismo, pesas, también hubo lugar para las actividades culturales y recreativas, como cine, teatro, biblioteca y los afamados carnavales manteniendo más vivos que nunca los principios fundaciones del club. En Avenida La Plata se presentaron artistas de la talla de Santana o Sandro frente a miles de espectadores.

San Lorenzo había forjado su grandeza en Boedo, contaba con una gran cantidad de socios y, más allá de los éxitos deportivos, era un actor fundamental en la vida social del barrio. De todos modos, los dirigentes de la época comenzaron a pensar en que el futuro del club estaba más al sur y, por esto, en 1958 le solicitaron a la municipalidad un terreno en el Parque Almirante Brown, en el límite entre Villa Soldati y Pompeya. La intención era radicar a la institución allí, a costa del predio de Avenida La Plata y de la sede de Rivadavia, entre Yatay y Pringles, que tenía 2000 metros cuadrados en un barrio con buena cantidad de sanlorencistas.
Con la irrupción de la última dictadura militar en la Argentina, la mudanza se agilizó. El Brigadier Osvaldo Cacciatore fue designado intendente de facto de la ciudad y le ordenó al club irse de su lugar mediante una ordenanza municipal que indicaba que por allí debían abrirse dos calles. La presión gubernamental, la complicidad de algunos dirigentes del Ciclón y la poca respuesta de otros conspiraron para que San Lorenzo deba liquidar su casa en un precio irrisorio dentro de una operación bastante turbia.

El último partido en el Gasómetro se jugó el 2 de diciembre de 1979. Fue un amargo empate en cero ante Boca por la decimocuarta jornada del Torneo Nacional. San Lorenzo, dirigido por Carlos Bilardo, tuvo la chance de llevarse la victoria, pero Hugo Gatti le detuvo el penal a Cossia y le dio el punto al Xeneize.
Los once que jugaron para el Ciclón aquella vez fueron: Corbo; Pena y Schamberger; O.Ruiz, O.Rinaldi y Gette; Coscia, Collavini, Marchetti, Insua y Rizzi. En tanto, el de la Ribera presentó a: Gatti; Sa y Bordon; Pernia, Alvez y Mouzo; Mastrangelo, Rocha, Salguero, Randazzo y Carrazana. DT: Lorenzo
Después, llegó el momento de la angustia, de la triste despedida. Entre lágrimas, los hinchas arrancaron alambres, tablones, hierros para quedarse con al menos un recuerdo. Las puertas de Avenida La Plata se cerraron para siempre o al menos hasta ahora, cuando el pueblo azulgrana quiere volver a abrirlas.

El estadio Pedro Bidegain
Fueron años de peregrinar, de reventar cuanta cancha le toque jugar. 14 años de jugar de prestado, lo que no impidió que la hinchada azulgrana haga gala de fidelidad y acompañe al equipo en Atlanta, en Boca, en Ferro, en Vélez, en Huracán o donde hiciese de local.
De todos modos, era hora de volver a gritar “somos locales otra vez” y, mediante el esfuerzo de todos los socios e hinchas, quienes colaboraron con la compra de bonos, el sueño de la casa propia se concretó en 1993.
Primero, fue el turno de la preinauguración, el 1º de mayo de ese año. Para la cita, se armó un partido entre el equipo de San Lorenzo y un combinado compuesto por integrantes de “Videomatch” y reforzado por ex jugadores profesionales, como Ubaldo Fillol, quien sufrió un gol de Néstor Gorosito. El resultado final fue 2 a 1 favorable al equipo de “Pipo”. Como complemento, el conjunto de reserva enfrentó a un grupo de los “Matadores” campeones de 1968, mientras que hubo otro encuentro entre suplentes del plantel profesional y jugadores históricos del club.

El fútbol fue una excusa, un invitado de honor a la tarde de la emoción. Abuelos, padres y nietos, todos juntos acudieron al Bajo Flores, como se denomina a esa zona lindera entre Soldati y Pompeya, para familiarizarse con la nueva platea norte y la popular local, con los rincones del nuevo hogar. No faltaron tampoco la bendición, a cargo del padre Daniel Prada, vicario de San Isidro, y el puntapié inicial, protagonizado por el presidente azulgrana, Fernando Miele.
La línea de tiempo azulgrana marcará al 16 de diciembre de 1993 como uno de los días más importantes de la historia del Ciclón. Ese día quedó finalmente inaugurado el estadio Pedro Bidegain, presidente de la institución en 1929, con el amistoso que el equipo dirigido por el “Bambino” Veira disputó frente a Universidad Católica de Chile.

El “Pampa” Biaggio abrió la cuenta frente a cerca de 40000 espectadores a los 20 del primer tiempo, a 4 minutos del final igualó Vázquez y se fueron al descanso a mano. En la etapa final, Luis Artime inclinó la balanza a favor del local para redondar una jornada inolvidable.
Frente a los trasandinos, el estadio aún no contaba con los codos de la platea sur, que fueron construidos en 1997, año en que también se estrenó el techo de la Norte.
La FIFA ordenó en 2004 que todos los estadios de Sudamérica deberían albergar a todos los espectadores sentados, por lo que se debió colocar butacas en las populares reduciendo la capacidad de las mismas.
Luego del festejo de 2007 por la obtención del Clausura, se construyó la mitad del codo que une la popular este con la platea norte.

DATOS
Nombre Oficial: Pedro Bidegain
Pseudónimo: Nuevo Gasómetro
Inauguración: 16 de diciembre de 1993, San Lorenzo 2 (Biaggio y Artime) U. Católica 1 (Vázquez)
Ubicación: Avenida Perito Moreno y Varela, Ciudad de Buenos Aires
Capacidad:
Platea Norte Alta
3.026 espectadores
Platea Norte Baja
2.360 espectadores
Platea Sur
9.498 espectadores
Popular local
15.000 espectadores
Codo local
3.088 espectadores
Popular visitante
7.000 espectadores
Codo visitante
3.991 espectadores
Capacidad Total
43.963 espectadores
Estacionamiento
2.000 cocheras
